Descripción
Tarnish es un fondo claro-oscuro con bastante contraste y una textura muy irregular, casi como una pared envejecida por capas de pintura, desgaste y rozaduras. Mezcla blancos rotos, grises, beige y marrones oscuros, así que no funciona como una base neutra lisa, sino como una superficie con mucho movimiento visual. Tiene un aire industrial y algo crudo, pero sin ser tan agresivo como un óxido muy marcado.
Puede encajar bien en fotografía gastronómica, de producto y bodegones con botellas, cerámica, café, packaging, cosmética o composiciones editoriales. También puede funcionar como fondo tipo pared cuando quieres dar más contexto y profundidad a la escena sin recurrir a madera o ladrillo.
Es una opción útil si buscas una base texturizada, clara pero con contraste, y con una estética desgastada.




